miércoles, 25 de enero de 2012

martes, 24 de enero de 2012

Parecidos confusos


Todos ponderaban la belleza del varón recién nacido, aunque encontraban parecidos diferentes entre los rostros de la familia.
-Es idéntico al padre –recalcó la tía
-Yo lo encuentro parecido a la madre –repuso el tío
-Yo lo encuentro parecido al padre de la nariz para arriba, pero la boca es de la madre –se entusiasmaba la abuela.
-Perdón señora –dijo la partera que entraba con un niño en brazos-  nos equivocamos de BB, aquí está su nena. Es hermosa.

domingo, 22 de enero de 2012

Utilidad

-Si no me necesitas, hazme útil –dijo la sombra con voz de ultratumba después de que el exorcista la rociara con agua bendita.
-Te conmino –bramó el hombre ataviado en sus sacros ornamentos-, a caminar tras mis pasos sin hacer ruido hasta el último día de mi vida.
Desde que murió el exorcista, las dos sombras caminan juntas por las noches arrastrando cadenas. Al menos ahora los jóvenes vuelven temprano a casa.

sábado, 21 de enero de 2012

Crítico

-Creo que lo suyo no es la literatura, Eduardo -me dijo casi con solemnidad
-Es probable –repuse-, pero estoy dispuesto a hacer todo lo posible por aprender
-Lo que pasa –agregó-, es que hay tantos chantas en esto, que lo único que consiguen es estropear cuanto género se les pasa por delante y terminan desprestigiando la literatura.
-Tiene razón –acoté buscando aniquilarlo-, ¿Ud. desde cuando escribe?
-No –me dijo- yo no escribo, sólo leo
...Y se me heló la sangre.

jueves, 19 de enero de 2012

Negocios


La larga travesía había sido todo un éxito. El mercader  regresó colmado de monedas de oro, perlas finas  y  piedras preciosas, producto de sus buenos negocios.
De inmediato puso a sus criados a coser la boca de los sacos de la fortuna. Lo hacían con denuedo, mientras él los supervisaba sin quitar su codiciosa mirada del precioso contenido.
Cuando el último de los criados terminó con la faena, vio pasar los camellos por el ojo de la aguja.

miércoles, 18 de enero de 2012

El consuelo de sus manos


Dejo caer  mis manos en sus manos buscando consuelo. Como cuencos azules de indomable oleaje, me trasportan por esa cartografía inhóspita  hacia los puertos salvajes del destierro.
Mis noches de penurias y de misteriosas dudas quedan ya a merced de sus portentos.
…Y el milagro se hace suave, con aterciopelada caricia,  hasta hundirme irremediablemente en la porfía de sus amores.
Ahora  siento que las lágrimas retroceden hasta penetrar de nuevo en mis ojos.

lunes, 16 de enero de 2012

La víspera


Cuando escuchó sonar las campanas, inmediatamente pensó en su muerte.
¿Cómo sería su muerte? ¿Habría, tal vez, esa atmósfera pesada latiendo en reverberaciones de una tarde de verano, o quizá un viento revoltoso luchando con los árboles caducifolios para dejarlos a la intemperie? No, es probable que fuera en invierno, porque es entonces cuando la vida se apachurra y queda a la defensiva, jugando su suerte  a cada latido.
-Pero… ¿si fuese en primavera? –se preguntó en voz alta-, ah! sería de muy mal gusto, un contrasentido-, prosiguió con su análisis.
-No, no es posible –se dijo a sí mismo
Mientras las campanas seguían batiendo su pregón de bronce, alguien, poco cortés en sus formas,  golpeó la puerta con violencia.
Afuera sopla un viento revoltoso, y los árboles caducifolios han quedado a la intemperie. El invierno está a las puertas.